
Cada noche acaba siendo igual, todo vuelve a empezar. Siento tus caricias recorriéndome la piel, tus abrazos estrechándome sobre tu pecho, tus besos recorriendo mis labios…los aromas, las texturas, los colores…todo parece tan real…pero nunca es así. Al despertar e intentar abrazarte y sentir que no estas, al abrir los ojos y no ver que estas allí junto a mi. En esos momentos siento como las agujas del reloj se detienen completamente, todo cesa a mi alrededor, el tiempo se me hace eterno y me acabo preguntando a mi misma si realmente son recuerdos y no es todo un sueño. Siento soledad, me creo que todo a sido un simple sueño, un sueño que se repite cada noche antes de despertar cuando mis parpados acaban ocultando mis ojos y mi mente se empeña en volar a lugares fantásticos…pero al despertar la magia desaparece en un instante dejándome completamente vacía. Entonces, me logro dar cuenta de todo, la camiseta que llevo puesta es demasiado grande para mí…la criatura pequeña, peluda y negra que me mira desde la estantería no estaba antes allí…en mi rostro se dibuja una leve sonrisa, realmente eran recuerdos, aunque también hay algo de verdad en que son sueños. Fueron unos días maravillosos que pasaron como segundos…exhalo un suspiro, él no se encuentra ya a mi lado, esta lejos, muy lejos… en su propio reino donde los recuerdos le llegaran como si cada día fueran nuevos, cada día igual…

Me encuentro perdida, sin saber que camino tomar, por donde empezar…a mi alrededor comienzo a oír un montón de voces, cada vez se van haciendo mas insoportables… gritos, insultos, criticas, mentiras… acabo encogiéndome sobre mi misma… mis manos, corren hasta mis oídos, tapándolos, esperando encontrar algo de tranquilidad mientras las lagrimas bañan mi rostro oculto, el cual, a adquirido un tono mas sonrojado a causa de la desesperación… un helado viento inexistente se va apoderando de mi piel lentamente, mi cuerpo comienza a temblar ligeramente… mis manos, antes calidas, acaban volviéndose como el hielo… mientras esa sensación gélida sigue avanzando por las demás partes de mi ser el oxigeno comienza a desaparecer, me falta el aire y mi respiración se vuelve mas agitada todavía…siento frío, mucho frío…la temperatura de mi cuerpo, de mi piel, ahora es semejante a la de un témpano de hielo. El miedo, al igual que el frío, se acaba apoderando totalmente de mí. Intento gritar a esas voces, gritarlas para que se callen, pero de mis labios amoratados apenas surge un susurro…me intento convencer a mi misma de que pronto acabara todo, pero no es fácil, todo a mi alrededor a dado un giro inesperado y yo me encuentro aquí, sufriéndolo, en la mas plena oscuridad de mi interior, indefensa…esperando eternamente a que alguien logre salvarme.